Racismo y homofobia: más allá de lo obvio

Que el sufrimiento ajeno no sea obvio para ti, no significa que no exista.

A partir de esta aseveración que hago en la imagen, quiero conversar sobre los privilegios basados en la orientación sexual y la raza. Sé que es un trago muy amargo, sobretodo porque suele ser difícil identificar las ventajas sociales que se tienen ante lo difícil que ha podido ser o sigue siendo la vida para muchas personas heterosexuales y/o blancas.

Entiendo que es urgente combatir la presunción de que la desigualdad sostenida por el racismo y la homofobia, solo se manifiesta en actos guiados por la voluntad de una persona (que odia o tiene prejuicios).

Los asesinatos de personas LGBTIQ y violaciones fragantes de derechos humanos de personas negras, no son las únicas expresiones de racismo y homofobia.

Pensar lo anterior, no es fortuito, es parte de un proceso histórico que ha naturalizado la desigualdad y la discriminación a ciertos grupos, de tal forma que es común escuchar personas defender a capa y espada que las personas LGBTIQ no son discriminadas y que no somos una sociedad racista, que esos casos solo ocurren en países donde existe la pena de muerte a personas LGBTIQ y países con mayoría blanca donde el abuso policial esta dirigido a las personas negras. No recuerdo cuántas veces he tenido que escuchar esto, hasta de seres queridos.

Lo anterior está muy alejado de la realidad, son esos discursos que niegan las experiencias de racismo y homofobia el mecanismo idóneo de manutención de la desigualdad, porque después de todo, si no hay ningún problema, ¿Porque deberiamos tomar acciones para combatirlo?

Sin embargo, déjeme decirle que los sistemas opresivos no solo causan daño a ciertos grupos, en realidad deterioran la democracia y la humanidad. Los privilegios son tóxicos, auque quienes los obstentan no los quieran ver o hacerse responsables.

La única forma de cambiar esta realidad es a partir del reconocimiento de que el racismo y la homofobia existen, que son un problema que debe ser enfrentado, que debemos reconocer nuestra responsabilidad a partir del espacio social que ocupamos, que cuestionemos y nos incomodemos sobre lo que parece natural a nuestro alrededor, pero denota que allí no hay presencia ni oportunidades para personas negras y/o LGBTIQ (allí veremos nuestros privilegios).

Que el sufrimiento ajeno no sea obvio para ti, no significa que no exista.

Investigador Social: LGBTI |Masculinidades | Derechos Humanos | Web: https://jimenezcristhian.com/